Desde que tengo uso de razón duermo mal. Cuando era pequeñita recuerdo perfectamente despertarme innumerables veces llorando por pesadillas, caerme de la cama casi todas las noches y despertarme temblando casi siempre.
Un poco más crecida, antes y durante del insituto, tenía serias dificultades para conciliar el sueño. Necesitaba silencio y oscuridad absolutas, de lo contrario me resultaba imposible dormirme.
En mis épocas de instituto había noches en que los míticos “hablar por hablar” primero y “si amanece nos vamos” despues eran mis compañeros de desvelos. Y por supuesto, pesadillas contínuas, eso que no falte. Y luego cada mañana grandes dificultades para despertarme (lógico), y cuando no sonaba el despertador mi me despertaba nadie podía dormir hasta el medidía.
Sin embargo, siempre que volvía a mi tierra, a mi mar, los problemas desaparecían. Conseguía dormirme sin grandes problemas cada noche, con luz o sin ella, escuchando los ruidos de la calle, y cada mañana me despertaba yo sola entre las 10 y las 11 de la mañana. Es algo que siempre me ha llamado poderosamente la atención. ¿Por qué ese gran cambio? Sinceramente, no tengo ni idea.
Y ahora con mi niño me pasa algo parecido. Todavía se despierta un par de veces por noche, y cada mañana invariablemente se despierta a las 8 de la mañana, sea el día que sea. Sin embargo, desde que estamos aquí no sólo está durmiendo mejor, sino que se despierta como pronto a las 10 de la mañana.
¿Casualidad?
Que curioso, no? Pero se me ocurre que pueda ser por la tranqulidad, sobretodo si coincide que cuando estás en tu tierra también estás de vacaciones, mi Bichito desde que estoy de baja duerme muchísimo mejor y se despierta más tarde, creo que está tranquilo porque sabe que mamá estará ahí por la mañana, sin prisas y descansada
En mi caso, soy una marmota andante así que pocas cosas me quitan el sueño jejeje
Besos!