Ropa para niños casi nueva, ahorra en la vuelta al cole


Feliz lunes XV: Luchando contra imposibles

Mamá Orquidea Dichosa

¡feliz lunes!

Comenzamos el mes recuperando las buenas costumbres, entre ellas la de arrancar una sonrisa todos los lunes.

Éste año he vuelto de las vacaciones francamente agotada; entre los dos no me han dejado tiempo ni para respirar, menos aún para escribir. Pese a todo, mi cabeza no ha parado de trabajar, así que vengo agotada pero con mil ideas en la cabeza, y también con una idea para conseguir conciliar el tener un bebé tan pequeño con mi trabajo. Y a ésto viene la frase de hoy, porque a veces las cosas nos parecen imposibles, pero a veces los imposibles están sólo en nuestra cabeza.

lo único imposible es aquello que no intentas

Así que estoy totalmente dispuesta a intentarlo, todo lo que tengo en la cabeza… veremos si soy capaz de hacerlo. ¡Anímate tú también a sacar adelante eso que te quita el sueño! Tú puedes, lo sabes, ¿verdad?

 

¡Feliz lunes, y que sea leve la vuelta al trabajo!

 

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Porteando que es gerundio

Mamá Orquidea Dichosa

porteando que es gerundio

Cuando centollito era bebé porteé solamente en bandolera de anillas y mei tai; con el fular directamente no me atrevía, y respecto a las mochilas, no tenía claro si me adaptaría a usarla, ni conocía a nadie que tuviera una mochila portabebés ergonómica para probarla, y me daba apuro gastarme ese dinero sin saber si le sacaría rendimiento.

Tanto la bandolera como el mei tai fueron muy económicos, y la verdad es que con el uso que les di fue un dinero bien invertido. Más adelante pude probar la boba air, y me confirmé en mi impresión de que si hubiera comprado una mochila portabebés habría porteado mucho más.

En ésta ocasión tenía el deseo de hacerlo, y contaba además con la suerte de tener a Eva para acompañarme y asesorarme, y hacerme el enorme regalazo de prestarme sus mochilas para que yo pudiera usarlas con mi niña.

Además se ha dado el caso de que mi niña tenía reflujo y no soportaba estar tumbada, así que el porteo se convirtió en algo vital para nosotras, y de no ser por ello muchos días no habríamos conseguido salir de casa.

Así, he podido comprobar que la Emeibaby es una mochila súper adaptable que se puede usar incluso con bebés pequeñitos, y que aunque parece complicada es muy fácil de ajustar. Que la Caboo Carrier tiene todas las ventajas de un fular en cuanto a uso en recién nacidos y ligereza, y las de una mochila en lo referido a facilidad de uso. Y también que la Marsupi es una mochila súper fresca pero al mismo tiempo da un buen soporte, y la sensación es la de portear con un mei tai pero sin nudos ni largas tiras. Todo un descubrimiento.

Durante estos meses he alternado el uso de estas tres mochilas portabebés, y también he usado un fular elástico, e incluso una bandolera de anillas en algunos momentos, lo cual es todo un lujo, pues he podido comprobar y comparar las ventajas y desventajas de cada uno de estos portabebés, y también he aprendido que cada sistema tiene sus momentos y usos más favorables, así que he pensado que os voy a ir contando lo que me parece cada cual, por si os sirve de ayuda.

Sobra decir que si tenéis cualquier duda, Eva es la mejor asesora que podréis encontrar, no dudéis en consultarle si estáis pensando en portear, porque además su tienda es la única especializada exclusivamente en mochilas portabebés.

Y tú, ¿has porteado a tu bebé?

Tres meses y veinte días

Mamá Orquidea Dichosa

Minchiña

Tres meses y veinte días cumple hoy mi niña. Ni siquiera tiene cuatro meses. No se aguanta sentada. No se alimenta de nada más que de leche, directamente de mi pecho. No se duerme solita. No acepta del todo bien a extraños. No le gusta ni el chupete ni el biberón. No concibe su existencia sin mi a su lado.

Sin embargo, el estado considera que ya es momento de que yo regrese al trabajo, que ya es suficiente, así que toca dejarla en una guardería las horas necesarias para que yo pueda “ser productiva”.

Cuatro meses, aún no.

He temido este momento desde antes de quedarme embarazada, desde antes incluso de pensar en volver a quedarme embarazada.

De hecho, éste momento es la causa de que yo decidiera cambiar el rumbo de éste blog, y dejara de ser un espacio de desahogo y dispersión personal para intentar ofrecer el máximo posible de mi misma y de paso poder rentabilizarlo un poco.

Y es por éste momento que me hice autónoma, para poder aceptar las propuestas de colaboración que hasta entonces rechazaba casi en su totalidad. Y desde entonces, cada vez que iba a decir NO a un post patrocinado por uno u otro motivo, pensaba en éste momento. ¿Cómo lo iba a rechazar?

No paro de pensarlo, y sin embargo no soy capaz de asumirlo. Hago cuentas del dinero que he conseguido ahorrar, de los gastos que tenemos afrontar… suma vacaciones, resta hipoteca… ¿cuánto lo podré estirar? Pero un dolor me martillea el corazón y no me deja pensar. Ni siquiera tiene cuatro meses. ¿Cómo la voy a llevar a una guardería?

Se me revuelve el estómago, me ahogan las lagrimas, me cuesta respirar.

Sé perfectamente que muchas os habéis tenido que enfrentar a ello. Sé que vuestros hijos están perfectamente. Pero no puedo. Es superior a mi, es un instinto animal que me grita que no me puedo separar de ella, y que hace que se me encoja el alma, que me duela el corazón como si me lo intentaran arrancar desde el estómago.

Ni siquiera tiene cuatro meses.

Sé que para quienes aún no son padres éste momento no parece importante, “es lo que hacen todos”. Pero cuando has tenido a ese bebé más de tres meses en tus brazos, en tu pecho, cuando ya has vivido una adaptación a una guardería y todo lo que conlleva, éste momento se convierte en una tremenda montaña que no querrías tener que escalar jamás.

Por fortuna aún me quedan las vacaciones, y a continuación la (muy escasa) excedencia que pueda arañar gracias a éste blog, pero no puedo dejar de pensar lo muy absurdo que es ésto en realidad.

Tres meses y veinte días, y se supone que ya tienes que estar lista para enfrentarte al mundo sin mi.

Minchiña

Establecer la lactancia a pesar de la ¿ayuda? en el hospital {SMLM 2014}

Mamá Orquidea Dichosa

lactancia materna en recién nacido

Si me dicen que iba a ver peligrar la lactancia de mi niña,   después de 4 años de lactancia materna a demanda con mi niño,  no me lo habría creído. Así de claro.  Pues os puedo decir que 24 horas después de nacer mi niña me di cuenta de que debía buscar ayuda urgentemente,  pues la lactancia iba directa hacia el fracaso. Pero empecemos por el principio…

Como ya os conté, el día que nació Minchiña fuimos atendidas por una matona muy respetuosa, que en seguida la puso sobre mi para que buscara el pecho. A Minchiña le costó un poco engancharse, pero finalmente lo hizo, aunque el agarre era malo por lo pequeñita que era ella, y creo que un pequeño frenillo que tiene también hizo lo suyo. Todo iba más o menos como debía, con las dificultades normales del principio, pero no tardó en comenzar a torcerse.

Debido a mi diabetes gestacional y a que me pinchara insulina tenían que controlar que ella no hiciera hipoglucemias, así que cada 3 horas le hacían un control de glucosa. Y se lo hacían igual que yo me los había hecho, con el mismo modelo de glucómetro y las mismas agujas. Y no son agujas pequeñas, por cierto. Como ya os podéis imaginar, que vinieran católicamente cada 3 horas a pincharla poco a poco la fue poniendo más y más nerviosa. Comenzaron los comentarios de que iba muy justa, que debería darle una ayudita, por asegurar. ¿Pero le ha dado bien el control? Bueno, justita… te dejo aquí el biberón de glucosa, por si acaso.

Como ya me sabía la lección, yo la ponía al pecho continuamente, la tenía junto a mi, le ofrecía, vamos ponía todo mi empeño en que tomara lo máximo posible. Y creía que ella tenía suficiente. Pero cuando te están diciendo que está cercana a una hipoglucemia, coño (con perdón) das biberón y das lo que haga falta. Pero a lo que no estaba dispuesta era a dar el biberón “por si acaso”, pues no me parecía necesario, y mucho menos que no me dieran más opciones ni biberones pensados para no interferir en la lactancia.

Minchiña nació a las 6 de la mañana, imaginad como estaba ya a las 6 de la tarde… Para más inri, se la llevaron para hacerle la prueba de sordera justo en un momento en que estaba dormida. Tardaron muchísimo en traerla de vuelta, y cuando la traen viene dormidísima. Se despierta y no pide pecho. Yo ya mosqueada, diciendo que aquello era raro raro… la acerco al pecho, y abre la boca, como esperando que cayera algo. Os podéis imaginar mi cabreo, estaba clarísimo que le habían dado un biberón, cosa que note también cuando empezó a succionar y me hizo un daño de mil demonios.

A todo esto, yo preguntaba, por si llegaba a hacerse necesario el biberón de glucosa, si no había algún otro modo de dársela, que había oído que mejor con cuchara o jeringuilla… ui que va, si siempre se da así, que no pasa nada, que no interfiere, con cucharilla o jeringuilla se pueden ahogar, quita quita… Allí todo el mundo creía saber mucho de lactancia materna, y a mi cuanto más abrían la boca más claro me quedaba que no tenían ni idea.

Así que tras todo un día de pinchazos, yo pesada y nerviosa en ponerla al pecho, ella que era chiquirritina y se le notaba que no tenía demasiada fuerza para succionar, que el agarre no acababa de ser bueno, y la ayudita del biberón… llegamos a la noche agotadas, ella llorando continuamente y nerviosa sin poder dormir, mi madre empeñada en ponerla en la cunita para que yo pudiera descansar, y yo intentando compatibilizarlo todo… Con este panorama la noche fue un horror, no dormimos NADA. Lo máximo que durmió ella seguido fue media hora, yo ni 15 minutos. Cada vez se ponía más nerviosa cuando la acercaba al pecho, por veces parecía la niña del exorcista de lo nerviosa que estaba, y yo sólo podía pensar en que tenía que mamar si o si, que podía hacer una hipoglucemia, y que si tomaba otro biberón, viendo lo sucedido tras el primero, quizás ya no quisiera más pecho… Lo único que dormí esa noche fue cuando la vinieron a buscar a las 9 de la mañana para bañarla, y en ese momento hice un k.o. que no me hubiera despertado ni una traca de las fallas de Valencia.

Creo que la trajeron de vuelta al cabo de una hora, y poco después llegó mi chico. En ese momento tenía clarísimo que si no encontraba alguien que me ayudara a mejorar el agarre y la postura salíamos de alli con biberones bajo el brazo. Y lo siento pero no, no estaba dispuesta.  En ese momento ya tenía una buena cantidad de calostro, con sólo apretar un poquito ya salía. ¡Como iba a aceptar biberones con esa cantidad de calostro! Me parecía demencial. Así que le pedi que fuera a buscar a una asesora de lactancia, que mirara en la sala de lactancia, que preguntara por Bico de Leite, que necesitaba a alguien que nos echara un cable.

Por suerte dimos con nuestro segundo ángel de la guarda, una matrona que de verdad sabía, que me revisó la postura y el agarre, y en resumen me recomendó paciencia y tranquilidad, pues sólo me tuvo que corregir un poco, y que no me agobiara por los picos porque si no había hecho una hipoglucemia ya no la haría. Así que le hice caso y aprovechando que ya tenía una buena producción empecé a comprimirme y apretar un poco el pecho, para asegurarme de que Minchiña recibiera el máximo de calostro en cada toma. Aún así, continuó dando “muy justa” en alguna prueba, pero mi amiga Sonia ya me había explicado que podía darle con una jeringuilla al tiempo que mamaba, y cómo hacerlo, así que en la siguiente prueba que dio justita le suplementamos un poco así.

Esa segunda noche yo ya tenía claro que tenía que ponerme cabezota, y dormí con la peque pegadita a mi, mamando cada poco tiempo. Ella durmió muchísimo mejor, y yo al menos pude descansar un poco… y al día siguiente ya nos fuimos a casa, sin pinchazos, ni biberones, ni miradas de reproche por tenerla en la cama junto a mi.

Lo triste de esta historia es que si llego a ser primeriza se hubieran cargado nuestra lactancia, no me cabe la menor duda. Con buenas intenciones, porque en todo momento se preocupaban de que la niña estuviera bien, pero no se daban cuenta de que con pequeños gestos estaban poniéndonos zancadillas. ¿En serio no hay otro modo de medir las glucemias a un recién nacido que no llega a 3 kg? ¿En serio no podían haber ofrecido suplementar con jeringuilla desde el primer momento? ¿De verdad era tan urgente hacer la prueba de sordera? ¿Acaso no hay biberones para recién nacidos que requieran una succión más similar al pecho?

El lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna de éste año es “Un triunfo para toda la vida”, y la verdad, no podría venir más a cuento, porque considero esta lactancia un verdadero triunfo, y no me cabe duda de que es un regalo para toda la vida.

Así que chicas, por muy informadas que estéis, por mucho que os hayáis preparado… si surgen problemas, ¡pedid ayuda! Nunca se sabe suficiente, y a veces no depende sólo de nosotras.

Foto: Minchiña con 48 horas de vida.

Verano con peques: seguridad es igual a disfrutarlos!!

Mamá Orquidea Dichosa

Consejos para un verano seguro

Llegamos al mes vacacional por excelencia y donde podemos descansar y recargar pilas para afrontar un nuevo curso.

Nos merecemos un buen descanso, y hacer aquellas cosas que durante todo el año pensamos que vamos a hacer: descansar, tomar el sol, un concierto, unas olas…y los niños! ¿Cuantas veces a lo largo del año nos quejamos de no poder disfrutar de nuestros hijos?, pues ha llegado el momento: las vacaciones!

Y es que en vacaciones y siempre, lo último que deseamos es ver a nuestro hijo accidentado, por eso prevenir, supervisar y compartir tiempo con ellos será nuestra mejor medida preventiva. Dicen las estadísticas que en verano aumentan los accidentes en menores un 20%, podemos reducir esta cifra disfrutando de los niños al 100%, pasar tiempo con ellos, jugar, hacer actividades juntos, bañarnos,…no sé vosotras pero yo no creo que exista prevención más bonita!

Os proponemos un juego de palabras relacionadas con la época estival y la prevención de accidentes infantiles, en cada uno de los enlaces podréis encontrar información más detallada sobre aquellos temas de seguridad infantil que más os preocupen, pero para no daros demasiada lectura os dejamos este recordatorio y una infografía para que el VERANO con niños sea para todos el presente que en el futuro será un bonito pasado para recordar.

Viaja siempre en un SRI correctamente instalado y adecuado a su peso y talla. Para cada 2 h mínimo, no llevar objetos sueltos dentro del coche, en caso de impacto o frenada brusca la fuerza que ejerce los convierte en proyectiles. No dar nada de comer o beber a un bebé mientras se circula, existe elevado riesgo de atragantamiento, y aunque sea solo un susto, los sustos circulando se pagan caros.

Evalúa los riesgos del hogar vacacional, los niños ven las cosas de forma diferente, para ellos todo es nuevo y digno de ser investigado. Así que es mejor investigar juntos, con sus ojos, conocer los riesgos y poner soluciones. Especial atención a las caídas desde gran altura!

Recuerda siempre SUPERVISIÓN en todos los espacios donde haya agua: playas, piscinas, ríos, etc., en 27” puede cambiar tu vida de forma trágica y son muy pocos los cm de agua para que un bebé se ahogue. La SUPERVISIÓN es también imprescindible en espacios de gran aglomeración de personas: si un adulto necesita su tiempo para ubicarse en un espacio nuevo, imaginaros a un niño, donde su percepción de las distancias y de los accesos es completamente distinta, perderse y despistarse es sumamente fácil.

Actividades en familia: pero siempre debemos respetar la edad del menor para su práctica y que éste cuente con todos los elementos de seguridad necesarios para que ese juego no se convierta en pesadilla para todos. Bicicletas y otros similares (patinetes, patines, etc.) con casco, ropa reflectante y  circulación por los espacios seguros señalizados. No dejéis de compartir estos momentos de diversión familiar  para inculcar y educar en seguridad vial.

Nunca dejes a un niño solo dentro del coche: en 10’ la temperatura interior supera en 10º a la exterior, la temperatura del niño puede elevarse hasta 5 veces más que la del adulto y su aparato respiratorio, aún en desarrollo, hace que sean más vulnerables al agotamiento por golpe de calor. Además es importante actuar si nos encontramos ante un caso como este, no esperéis y llamar enseguida al 1-1-2 o pedir ayuda para poder extraer al niño de dentro.

OLVÍDATE del móvil y de otras distracciones: disfruta de y con tus hij@s!!

Incluye la prevención en el equipaje y Feliz descanso!

 
Consejos para un verano seguro con niños

Asociación Nacional de Seguridad Infantil © M Ángeles Miranda

La Asociación Nacional de Seguridad Infantil es la primera entidad sin ánimo de lucro donde expertos de diferentes ámbitos del mundo de la infancia, la seguridad, la prevención y la salud se unen para crear un espacio donde ofrecer a las familias y a los profesionales información, divulgación, acciones, y asesoramiento que les sirvan de herramientas para reducir las lesiones en la infancia.
Más información: seguridadinfantil.org@Pekesegurofacebook.com/UnidosPorLaSeguridadInfantil

Qué invierno el de aquel año

Mamá Orquidea Dichosa

embarazada

Os voy a contar un secretillo. El año pasado a estas alturas del verano yo no tenía ni idea de que pronto sería de nuevo mamá. ¿Lo podéis creer? Había hablado el tema infinidad de veces con mi chico, pero él todavía no se sentía preparado para repetir. Yo me moría de ganas y de pena pero… esto es cosa de dos, claro.

Ya sabéis que el verano pasado mi niño y yo nos fuimos de vacaciones un mes a la playa, y mi chico vino más tarde. Algo cambió en esos días sin nosotros, algo que le hizo cambiar de opinión. Lo que sucedió después es historia, y aquí está Minchiña para alegrarnos la vida.

El caso es que ya embarazada hacía mis cálculos y pensaba… ¡qué bien mayo! Con la baja maternal cubro las vacaciones escolares de mi niño, gastaremos menos en ropa porque con el calor no es necesario abrigarles, y vamos a ahorrar un buen dinero en calefacción… ¡que todavía me acuerdo de cuando nació mi niño!.

Quizás os parezca increíble, pero en ambos casos el invierno se alargó bastante, así que nos hizo falta tener la calefacción encendida hasta junio.  Echad cuentas, desde marzo, con la temperatura ambiente aconsejada para bebés de 23º, hasta junio…

¡Menos mal que tenemos calefacción por Gas Natural! Que aún me acuerdo cuando en casa de mis padres nos traían el gasoil, ¡qué pestazo! Y a mi eso de tener semejante cargamento en casa me daba un miedo… Y luego el engorro de estar pendiente de que no se te acabe, que como te despistes viene una ola de frío y tú sin reservas. Y ya no hablemos de las duchas, ¿a quien no se le ha acabado la bombona de butano un lunes a las 8 de la mañana recién enjabonada? ¿Os imagináis ir a enjuagar la cabeza a un bebé y que te pase? Ay madre…

Cuando compré mi piso tenía caldera de gasoil y calentador de butano, pero tenía tan vívidos los recuerdos de todos los líos en casa de mis padres –con carreras por ducharse primero incluidas- que preferí cambiarme a Gas Natural, que por otra parte con un único quemador ya tenía ambas cosas. La electricidad ya ni me la planteé, carísimo, y además lo de los acumuladores me parece un rollo.

Ahora con un niño y un bebé me alegro mucho de haber hecho el cambio, tengo la tranquilidad de tener la casa a una temperatura adecuada para ambos sin preocuparme de recargas ni bombonas, que bastantes preocupaciones tiene una. Y le tengo muy cogido el punto a la temperatura del agua caliente, de modo que nunca sale demasiado caliente, así no hay peligro de que ninguno se queme.

Nada como abrir el grifo y tener agua caliente, siempre, sin necesidad de recargas ni bombonas ni historias ¿verdad?.

gas natural

Post patrocinado

Qué es la maniobra de Hamilton a embarazadas, y por qué debes conocerla

Mamá Orquidea Dichosa

maniobra de hamilton La entrada de hoy considero que os la debo tras lo que me pasó en la última visita a mi ginecólogo. Algo que yo, sinceramente, jamás pensé que sucedería, pues hasta ese momento me había tratado con total respeto, por lo que tenía ganada mi más absoluta confianza.

Con motivo de mi diabetes gestacional las visitas al final de mi embarazo eran semanales. Ya en la semana 35 el ginecólogo me comentó que a partir de la 38 podíamos pensar en provocar el parto, a lo que yo le contesté que no tenía ningún interés ni prisa en adelantar el parto, que mi niña nacería cuando estuviera lista, a menos como es lógico  que se hiciera necesario por cuestiones médicas. Y que además tenía la intuición de que nacería ella solita en la 38. Y ahí quedó la cosa.

No volvimos a hablar del tema, y en la semana 37 a su pregunta de cómo me encontraba le comenté que me parecía que tenía contracciones preparatorias. Lo apuntó en mi expediente y me dijo que íbamos a hacer un tacto.

Como os digo, yo tenía plena confianza en él, así que pensé que quería comprobar si ya estaba dilatando. Pero tan pronto comenzó a hacerlo ya me mosqueé, no se parecía en nada a ningún tacto de los que me hicieron durante el parto de mi niño… ¡y me hicieron un montón!.

En cuanto noté que me molestaba me saltaron todas las alarmas, y le pregunté enfadada que qué estaba haciendo, que me estaba molestando. Comenzó a decir que ya me había dicho que sobre la semana 38 miraríamos de provocarlo… ¡pero que yo estoy de 37! ¡Y ya le he dicho que no tengo ningún interés en que nazca antes, que además va a salir ella sola en la 38!.

Balbuceó algo como que de todas formas estaba muy alta y no había podido tocar la membrana, pero en ese momento sus palabras habían perdido toda credibilidad para mi.

Sinceramente, no tenía ni idea de qué había hecho, pero intuía que nada que yo hubiera permitido de ser informada. Salí de la consulta y lo primero que hice fue comentarlo vía whatssapp con un par de amigas que intuía que podían ponerme sobre la pista…  en seguida Carol me dijo que aquello le sonaba a Hamilton. Busqué información, y ahí estaban mis sospechas confirmadas:

El despegamiento de las membranas (DM), también denominado separación de las membranas, fue descrito a principios del siglo XIX por Hamilton como una técnica para estimular el inicio espontáneo del trabajo de parto. Consiste en la separación de las membranas amnióticas del polo inferior uterino utilizando para ello el movimiento circular del dedo introducido por el examinador en el orificio cervical durante una exploración vaginal.

Fuente: MurciaSalud

¡Mecagoen! ¡el muy $%&@ había intentado provocarme el parto! Así, sin avisar, sin informar, y en la semana 37.

Mi embarazo iba bien, mi niña NO venía grande, la diabetes estaba controladísima, no tenía picos, me encontraba fabulosa, entonces… ¿por qué?.

Porque tu niña estará mejor fuera que dentro. Palabras textuales. ¿En serio? ¿con 37 semanas? ¡Venga ya hombre! ¿Y lo de informarme ANTES dónde quedó? Y ya no hablemos de los riesgos de intentarlo, como son el de infección o rotura de bolsa, y de sufrimiento fetal (por hiperestimulación uterina), algo de lo que tampoco me informó.

Os podéis imaginar mi enfado e indignación. Sobre todo porque yo estaba segurísima de que mi niña nacería ella solita en la semana 38… ¡como así fue!. Por suerte la maniobra fracasó, pero me pregunto qué hubiera pasado si llega a “salir bien”.  Porque la realidad es que no había ningún motivo para adelantarlo, y porque lo mejor siempre es que el parto se inicie por sí mismo.

Así que si estás en la recta final de tu embarazo y tu ginecólogo te dice que te va a hacer un tacto, pregúntale por qué. Por lo que me han contado es una práctica muy extendida, que hacen sin informar, cuando en realidad deberían informarnos y pedirnos conformidad. Y si no quieres que te adelanten el parto, asegúrate de que le quede claro.

Ojo, que no digo yo que en algunas ocasiones no esté indicado (cuando por cuestiones médicas se debe adelantar el parto), y desde luego es un modo suave de provocar el parto. Pero de ahí a realizarla por sistema hay un mundo.

Como dice el parto es nuestro… ¡no os bajéis las bragas!

Gracias @jm_uriarte y @MedFetal_CT por toda la información y apoyo prestados en un momento tan crucial

Cuando los hijos no llegan

Mamá Orquidea Dichosa

pareja

Hay una cosa que casi todas las parejas damos por hecho cuando decidimos tener hijos. Todos pensamos que el embarazo llegará cuando lo decidamos, que será fácil e inmediato, o quizás no tan inmediato pero si fácil.

Reconozco que en mi caso si que lo fue; en ambos casos me quedé embarazada tan pronto dejamos de tomar medidas, y por fortuna ambos embarazos tuvieron final feliz.

Pero por desgracia no siempre es así, y es algo que he podido comprobar en mi entorno muy cercano. Parejas que deciden “comenzar a buscar”  hijos, y ven que pasan los meses y el positivo no llega. Cuando los meses pasan a ser años comienza la preocupación, las consultas al médico, las dudas sobre la fertilidad. La propia y la de la pareja, porque como ya sabéis los problemas de fertilidad pueden venir de cualquiera de los dos.

La seguridad social… en fin, ya sabemos cómo está en general, y en éste caso no es mucho mejor. Largas esperas, muchas limitaciones, y en ocasiones poca comprensión. Si ya tienes algún hijo directamente te deniengan la opción siquiera de averigurar si hay problemas. Si no los tienes te queda por delante una interminable consecución de listas de espera. Y tiempo, mucho tiempo.

Si os cuento todo esto es porque hace un par de días una pareja a la que aprecio mucho ha cumplido su sueño de ser por fin padres. Han sido 10 años de búsqueda, incertidumbres, pruebas, consultas, dudas, miedos, pérdidas, dolor… 10 años durísimos. Intentando conseguir a través de la seguridad social lo que la naturaleza parecía querer negarles.Tras varios años de intentos infructuosos decidieron contactar con el IVI,  una clínica clínica especialista en tratamientos de reproducción asistida, y ha sido gracias a ellos que consiguieron el tan ansiado embarazo.

Me decían, con su niña entre los brazos, que si pudieran volver atrás hubieran acudido a hacerse pruebas mucho antes. Pero claro, ¿quién espera tener problemas? Y todo el mundo te dice que paciencia, que es normal, que te relajes y llegarán… pero lo cierto es que no es el único caso de mi entorno. Problemas de ovarios, de tiroides, semen de baja calidad, embarazos que no llegaban sin que hubiera motivo aparente para ello… cada vez son más las parejas que encuentran dificultades para concebir, y me consta que por aquí hay también alguna.

Por fortuna hoy día la medicina ha avanzado mucho en lo que a fertilidad y reproducción asistida se refiere. Se sabe más de la infertilidad y sus causas, y también sobre opciones y soluciones. La inseminación artificial y la fecundación in vitro están a la orden del día, todos conocemos a alguna pareja que han recurrido a ellas y han conseguido así tener hijos.

Así que si estáis intentando tener hijos y os está costando, no dudéis en consultar con un experto, puede haber muchas causas y algunas son de fácil solución. Y si ya estáis en tratamiento, no os desaniméis, se que es un camino duro, se que los tratamientos no son precisamente un camino de rosas, pero con los buenos profesionales con los que contamos en éste país el conseguirlo es cuestión de tiempo.

Más información: IVI

5 regalos para recién nacidos con los que acertarás seguro

Mamá Orquidea Dichosa

5 regalos para recién nacido con los que acertarás seguro

Cuando se anuncia la llegada de un nuevo bebé en nuestro entorno en seguida comienzan las preguntas: ¿qué necesitáis? ¿Qué os regalamos? Pues bien, hoy os traigo 5 propuestas de regalos con las que acertaréis seguros, regalos que todo bebé -o sus padres- necesitarán y agradecerán.

 

Una tarta de pañales

Tarta de pañales

foto de @aranda_virginia

Quien dice una tarta dice directamente un par de paquetes de pañales, aunque con investigar un poco en internet podéis darle la forma de tarta y que el regalo quede más resultón, para muestra la foto de arriba. Nunca sobran, y suponen un buen pico en el presupuesto familiar. Si tienes constancia de que quieran probar pañales de tela, puedes regalarles un par de modelos distintos para que puedan comparar.

 

Una mochila portabebés ergonómica

mochila portabebés marsupi plus

Un regalo que disfrutarán papá, mamá y bebé, seguro. Y ya no hay la excusa de precios, según he visto en la tienda de Eva puedes comprar una mochila ergonómica Marsupi Plus por 65 €. A partir de ahí el precio va subiendo según modelos, pero no me digáis que no es un precio más que asequible. ¡Y le sacarán mucho rendimiento, palabra!

 

Tuppers de comida

tuppers de comida

Unos cuantos tuppers de comida para congelar, o vales por 3 (por poner un número) tuppers a canjear semanalmente. En pleno postparto, nada más liberador que poder olvidarse de cocinar y ocuparse tan sólo de calentar la comida del día. ¡Os lo agradecerán infinitamente!

 

Vale por servicio de limpieza

vale regalo

Un vale por las horas que quieras de tareas del hogar, para hacerlas tú o que se encargue una empresa de limpieza. No se si alguna empresa lo oferta, pero si no es así ahí os dejo la idea. ¿Os imagináis despreocuparos de limpiar los baños, aspirar, fregar, planchar.. un par de semanas, esas tan complicadas primeras semanas? ¡Yo firmo! ¡Por favor, que alguien me lo regale!

 

Una sesión de fotos

Sesión de fotos de bebéfoto de 123 foto by Paris

Una sesión de fotos, de bebé o familiar. Esto depende un poco de cada uno, habrá quien prefiera que la sesión sea solo del bebé, y a quien le guste más la idea de una sesión familiar. En cualquier caso será una recuerdo maravilloso, ¿no os parece?

 

¿Cual te gustaría haber recibido a ti?

Por un IVA superreducido en los productos infantiles

Mamá Orquidea Dichosa

Por un IVA superreducido en los productos infatiles

¿Os imagináis que en lugar de pagar un IVA del 21% en TODO lo que habéis comprado para vuestros hijos, se pagara sólo el 4%? El trío, la silla de coche, la cuna, la hamaca, sacaleches, chupetes,  pañales, toallitas… si echáis cuentas veréis que hablamos de una cantidad importante de dinero que nos habríamos ahorrado cuando nacieron, pero también que nos continuaríamos ahorrando cada mes.

Eso es lo que proponen desde la revista en la que colaboro, Ser Padres; que, para ayudar a las familias, algo muy necesario con la crisis que estamos pasando, se reduzca el IVA de los productos infantiles al superreducido, que es el 4%. Así lo explican en el número de éste mes:

Campaña por un iva superreducido en los productos infantiles

Para conseguirlo han lanzado una campaña en Change.org, campaña en la que podéis fimar aquí: Por un IVA reducido para los productos infantiles .

Y por supuesto, os invito a compartir la campaña en vuestras redes sociales y blogs, entre todos podemos conseguir que incluyan esta reducción en el Plan Integral de apoyo a la Familia que el Gobierno está preparando.

Si deseáis incluir un botón en vuestro blog enlazando la petición en Change.org, podéis copiar y pegar el siguiente código donde queráis que salga el botón:




(después de seleccionar texto tienes que copiarlo)

También podéis descargar la imagen a mayor tamaño en el siguiente enlace: descargar imagen

¡Que corra la voz!

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